miércoles, 21 de enero de 2026

Licencias de obra en Madrid: ¿Comunicación Previa o Licencia Urbanística? Guía para reformar sin miedo a multas

Suena el timbre a las 11 de la mañana. Se oye el ruido del martillo neumático de fondo. Abres la puerta y te encuentras a dos agentes de la Policía Municipal.

"Buenos días. Hemos recibido una queja por ruidos y escombros. ¿Tiene usted la licencia de obra visible?"

Si al leer esto se te ha acelerado el pulso, tranquilo. Es la pesadilla recurrente de cualquiera que se plantea hacer una reforma en Madrid, pero tiene fácil solución si se hacen las cosas bien desde el minuto uno.

En Reformas Madrid nos encontramos a diario con clientes que nos dicen: "Es que solo voy a cambiar el baño, ¿de verdad necesito pedir permiso al Ayuntamiento?" o "¿Me van a tardar 6 meses en darme el papel para pintar y acuchillar?".

La respuesta corta es: Sí, necesitas permiso siempre. No, no tiene por qué tardar.

Hoy vamos a despejar la jungla burocrática madrileña para que sepas exactamente qué necesitas pedir según la reforma que tienes en mente.



La Regla de Oro en Madrid: "Si hay escombro, hay licencia"

Olvídate de lo que te dijo tu cuñado. En Madrid, legalmente, no puedes mover ni un azulejo sin avisar a la administración. Pero no te asustes, porque el Ayuntamiento divide las obras en dos grandes grupos: las rápidas (burocracia fácil) y las lentas (burocracia compleja).

Saber en qué grupo estás es la diferencia entre empezar la obra la semana que viene o esperar tres meses.

1. La vía rápida: Actuación Comunicada / Declaración Responsable

El 90% de las reformas de pisos entran aquí. Es el procedimiento para obras que NO tocan la estructura del edificio.

Es decir, si tu reforma implica:

  • Cambiar suelos y alicatados.

  • Reformar cocina y baños (fontanería y electricidad interior).

  • Pintar y alisar paredes.

  • Cambiar ventanas (sin modificar el hueco de la fachada).

  • Tirar tabiques simples (que no sean muros de carga).

¿Cómo funciona? Es una maravilla comparado con lo de antes. Presentamos la documentación, pagamos las tasas correspondientes (el ICIO) y podemos empezar la obra casi de inmediato. Es un acto de buena fe: tú le dices al Ayuntamiento "Oye, voy a hacer esto y prometo que cumplo la norma", y ellos te dicen "Vale, proceda".

2. La vía lenta: Licencia Urbanística (Procedimiento Ordinario)

Aquí es donde la cosa se pone seria. Necesitas esto si tu reforma es "agresiva" con el edificio.

Vas a entrar en este grupo si:

  • Tocas un muro de carga (esa pared maestra que sostiene el edificio).

  • Abres un hueco nuevo en la fachada o amplías una ventana.

  • Cambias el uso del local (de oficina a vivienda, por ejemplo).

  • Tu edificio está protegido por Patrimonio (muy común en zonas como Centro, Chamberí o Salamanca).

¿El problema? Aquí no vale con avisar. Aquí un técnico del Ayuntamiento tiene que revisar tu proyecto y darte el visto bueno antes de que pongas un pie en la obra. Y sí, en Madrid esto puede llevar tiempo.


El "Gran Chivato": El contenedor de escombros

Muchos clientes nos preguntan: "¿Cómo se va a enterar el Ayuntamiento de que estoy cambiando el suelo si es dentro de mi casa?"

La respuesta está en la calle: El saco o contenedor de escombros.

Para poner un saco en la acera necesitas una autorización de ocupación de vía pública. Y para que te den esa autorización, te piden el número de expediente de la licencia de obra. Si pones el saco sin licencia, la multa está casi asegurada (y los inspectores patrullan buscando sacos sin etiqueta).

Además, recuerda: los vecinos tienen oídos. Si hay ruido y no hay un cartel de obra pegado en el portal o en la puerta, la llamada a la policía es el siguiente paso lógico ante las molestias.

¿Qué pasa si quiero tirar un tabique y no sé si es de carga?

Este es el punto crítico. A veces, en pisos antiguos de Madrid, lo que parece un simple tabique de ladrillo está actuando como soporte porque el edificio se ha asentado con los años.

Si lo tiras tramitándolo como una obra menor (Vía Rápida) y resulta ser estructural, no solo te enfrentas a una multa enorme: pones en riesgo la seguridad de tus vecinos.

Por eso, en Reformas Madrid, antes de hablar de azulejos o grifos, lo primero que hacemos es una visita técnica. Miramos planos, golpeamos paredes y analizamos la estructura.

Conclusión: Delega el dolor de cabeza

Reformar tu casa debería ser ilusionante (elegir la encimera, ver cómo entra la luz, imaginar tu nuevo salón), no un máster en derecho administrativo.

No intentes hacer la gestión tú solo para ahorrarte unos euros en la gestión técnica. Un error en la solicitud puede paralizar tu obra durante semanas con el piso a medio levantar.

¿Quieres saber en qué categoría entra tu reforma? En Reformas Madrid nos encargamos de todo el papeleo. Tú eliges el diseño, nosotros lidiamos con el Ayuntamiento.


¿Hablamos?

Si tienes un piso en Madrid y quieres un presupuesto que incluya transparencia total con las licencias (sin sorpresas ni "ya veremos"), escríbenos aquí para una primera valoración gratuita. Hacemos las cosas bien para que tú duermas tranquilo.