miércoles, 16 de noviembre de 2016

Reformas de Calidad en Madrid

Reformas de Calidad en Madrid

Tristemente, en la actualidad, es difícil encontrar una empresa de reformas de calidad. El índice de recomendaciones por parte de clientes satisfechos a otros clientes es muy bajo, y el numero de personas que repite reforma con la misma empresa es casi inexistente. Hay muchas cosas que pueden salir mal en una reforma. Hay mucho trabajo y muchos focos de conflicto. Si el reformista no es completamente cuidadoso y profesional, es seguro que surgirán los roces.

En reformas en Madrid nos orgullecemos cuando los clienrtes nos dan la enhorabuena por un trabajo bien hecho. Y es algo que ocurre habitualmente. En muchas ocasiones terminamos con unos lazos que van más allá del mero trabajo, y comemos junto a algunos clientes, e incluso nos llamamos para ver qué tal van las cosas. Es por ese tipo de detalles por el que nos encanta nuestro trabajo. Por eso, y por la satisfacción del trabajo bien hecho. Mas allá del beneficio económico, el ver el piso completsmente reformado y limpio el ultimo día, es un momento muy satisfactorio. Por eso, todos nuestros esfuerzos van encaminados a una reforma perfecta, cuidada al milímetro, y a un cliente contento. 


Gracias a ello, tenemos una cartera de clientes fijos que nos permiten ir tirando con más o menos holgura. Sin embargo, como toda buena empresa, queremos seguir creciendo. Cada día somos más grandes, tenemos más experiencia, y disponemos de equipos de reformistas más grandes y especializados. Y mas clientes. Y eso a su vez nos permite ofrecer mejores precios. Ya nos consideramos una de las empresas de reformas de pisos más importantes de Madrid, pero no descansaremos hasta ofrecer los mejores precios, los mejores resultados, y las sonrisas más amplias de todo Madrid. Si todavía no nos conoces, escribenos o llámanos, e iremos enseguida a ver tus proyectos e ideas de reforma de tu hogar. Ten por seguro que juntos conseguiremos un trabajo insuperable.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Reformas profesionales

Reformas profesionales

No es raro encontrarnos con clientes que nos llegan rebotados de otras empresas de reformas en Madrid. El proceso suele ser el siguiente.

1. El cliente antes de empezar con la reforma del piso, como es lógico, pide varios presupuestos de empresas que ha conocido por internet, contacto o publicidad.
2. Recibe varias propuestas de reformas con precios muy diversos, pero un par de ellas destacan por ser especialmente baratas. Hasta un 25% menos que el resto de empresas.
3. El cliente después de valorar las diferentes propuestas se decanta por la más económica, ya que la reforma es un gran gasto y ese dinero que se ahorra le puede venir muy bien de cara a completar la reforma.
4. Se empieza la reforma, todos son buenas palabras, se hace una planificación y el cliente procede al pago de una parte importante del coste de la reforma, por adelantado.
5. Tras unos días, los trabajos se retrasan, la empresa de reformas empieza a dar excusas y culpando a proveedores externos por las que no puede cumplir los plazos.
6. Los trabajos má sencillos, se van realizando aunque de forma lenta. La empresa pide un nuevo pago para poder agilizar los trabajos. 
7. El cliente accede a ese pago, una vez realizado los trabajos no avanzan y en la mayoría de los casos, a los pocos días desaparece el reformista.

No es la primera vez que nos llegan clientes que han tenido dicho problema. Nuestro consejo, es no siempre decantarse por la oferta más económica, también hay que valorar otros aspecto. Y sobre todo elegir empresas que te aseguran el trabajo cobrando sólo por el trabajo que se ha realizado o que se va a realizar a corto plazo. De esta forma no tendrás que lamentar, por que como se suele decir lo barato sale caro.

jueves, 7 de mayo de 2015

Fases de una reforma Integral

Fases de una reforma Integral

Si estas pensando realizar un reforma integral de una casa o piso, te interesará conocer cuales son las fases o pasos, más habituales que se suelen realizar en este tipo de trabajos para reformas integrales.

Una vez que ya está planificada y proyectada la reforma con el nuevo diseño del piso o casa, normalmente los primeros que entran a trabajar son el equipo de albañiles, que son los que se encargan de la primera fase de derribo y desescombro. Se trata de un trabajo poco vistoso pero en donde la pericia y el empleo de suficiente mano de obra nos permitirá avanzar más rapidamente en estos primeros pasos en los que se requiere de bastantes horas de trabajo. Una vez que tenemos el piso o casa "limpio" y con los muros o tabiques que necesitábamos quitar eliminados, los mismos albañiles se encargan de crear nuevos espacios a través de tabiques divisores y elementos constructivos.

Una vez que tenemos la base en pie, es hora de la instalación de las "arterias" del hogar, esto es el sistema eléctrico y de fontanería del hogar. Nos gustaría recalcar en este punto que, este trabajo es imprescindible que sea realizado por especialista cualificados, ya que además de ser un trabajo que requiere de pericia y experiencia, además nos evitará futuros problemas, costosos y difíciles de solucionar. Dentro de este trabajo se engloba cambio de tuberías, radiadores, desagües, sanitarios en caso de la fontanería y cambio de cables, cuadro de luces, enchufes e interruptores en caso de la electricidad.

Una vez que ya tenemos la base de cualquier casa a reformar, ya podemos empezar a darle vida al hogar, los encargados en este caso serán profesionales como soladores y parquetistas encargados del suelo de hogar, alicatados para paredes, carpinteros que se encargaran de instalar puertas y muebles, cristaleros para el cambio del aislamiento en ventanas o instaladores de aire acondicionado para la climatización de la misma.

Cuando ya está en su fase y recta final, suelen entrar los pintores que son los encargados de alisar paredes y techos y dar vida y personalidad propia, a cualquier hogar con la pintura de los diferentes espacios que tiene un hogar.

En resumen estos son los pasos más habituales que se suelen realizar en cualquier reforma de un piso o casa.

lunes, 13 de abril de 2015

El sano pero exagerado miedo a la electricidad

miedo a la electricidad

En nuestra casa estamos rodeados de electricidad, y estamos usando constantemente aparatos y accesorios eléctricos. Como todas las cosas, estos aparatos sufren desastres y envejecimiento y, de golpe y porrazo, al querer trasladar o tocar alguno de ellos notamos una sensación especial, e incluso una pequeña descarga. Pocos somos los que no hemos tenido que sufrir un calambre en nuestra vida. Lo cual ha originado en nosotros un respeto particular por la electricidad. Es nuestro instinto de defensa que hace su aparición.

Sin embargo, la electricidad no es más ni menos peligrosa que cualquier otro fluido de los que usamos en la vida doméstica: el gas ciudad o natural, el gas embotellado y el agua.
Lo importante es conocerlos, saber hasta qué punto podemos llegar y cuáles son las precauciones que hemos de tomar al querer manipular con ellos o con cualquier cosa que tenga referencia con los mismos. Y saber renunciar a según qué trabajos que conviene dejar a los profesionales.
Sin querer entrar ahora en descripciones que daremos más adelante y solamente para fundamentar una confianza y seguridad en nuestros aficionados, diremos lo siguiente: La electricidad que se suele emplear en las casas no tiene una tensión muy alta; es decir, su fuerza, de hacernos daño, está muy disminuida, para que, en caso de que, perdidos los aislamientos que la conducen, si llegamos a entrar en contacto con ella, la descarga no sea mortal.

Por otra parte tenemos toda una serie de seguros en la instalación que actúan en o inmediatamente que se produce aquel contacto, impidiendo que la descarga sea prolongada, cortando el circuito de paso de la corriente. Lo más probable es que recibamos solamente un susto.

Ahora bien, para evitar estos sustos y que sus efectos no sean trascendentales, conviene tener presente:

1) Evitar todo contacto con nada eléctrico si tenemos las manos mojadas, si nuestras ropas están húmedas o estamos pisando agua o el suelo está húmedo. De ello se deduce lo peligroso que puede ser manipular con la electricidad en el baño, recién salidos del mismo y sin estar convenientemente aislados del suelo o de las paredes.

2) Asimismo es peligroso manipular aparatos eléctrico: que funcionan en ambiente acuoso o húmedo: lavadoras termos eléctricos, neveras, etc. Reparar cualquier parte d' ellos exige siempre la desconexión previa del aparato.

3) En nuestra instalación tenemos un medio muy sencillo para evitar la entrada de corriente: el cuadro de entrada en el que hay un interruptor que abre o cierra el paso de la corriente a nuestro domicilio y los cortafusibles, mediante cuya desconexión lograremos también el acceso de la electricidad. Es, pues, conveniente cerrar la electricidad desde el cuadro antes de intervenir en cualquier parte de nuestra instalación.

4) En los aparatos que se emplean con frecuencia se producen, con el uso, unos desgastes, recalentamientos y otros daños en los correctos aislamientos del hilo conductor. Es preciso examinar periódicamente estos conductores y repararlos si presentan algún defecto. En principio es mucho más recomendable proceder a la total substitución de todo el cable de conexión.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Revestimientos de Pared


Azulejos en reformas
Parecida confusión a la ya descrita entre pavimentos y suelos, es la que existe entre revestimientos y recubrimientos. No obstante, cuando se habla de revestimientos de obra se suele designar aquellos materiales que se sobreponen a las superficies de una construcción para darles un aspecto, calidad y resistencia muy superior a la del acabado primario. Los pavimentos de que ya se ha hablado son verdaderos revestimientos de suelo. Así como lo son para las paredes los aplacados de piedra natural o artificial (y muy especialmente los alicatados a base de azulejos), los empanelados de madera, los arrimaderos o zócalos de diversos tipos de materiales (madera, estratificados, vidrio, fibrocementos, piedras, mosaico hidráulico, etcétera). Los materiales elegidos como revestimiento estarán acordes con las exigencias de los locales que han de complementar y con la función que se les asigna. En las habitaciones donde tiene lugar un consumo importante de agua y, particularmente de agua caliente en los que ésta se evapora dando lugar a un grado de humedad importante, son especialmente indicados los revestimientos cuya superficie no es fácilmente alterable por el vapordel agua ni porsuscondensaciones. Los modernos materiales estratificados responden perfectamente a estas exigencias, así como también algunas pinturas, pero como un material tradicional para cocinas, «office» y cuartos de baño, se vienen usando tradicionalmente en los países meridionales, debido a su coste relativamente bajo y a la gran facilidad de colocación, los azulejos.

Los azulejos

Los azulejos gozan de especial predilección como material de revestimiento de paredes en aquellas habitaciones donde, debido a la índole del trabajo que se realiza, se producen naturalmente muchas concentraciones de vapor de agua, humos, vahos, etcétera. Los azulejos constituyen un material relativamente barato, no sólo por su precio, sino por el excelente rendimiento que dan con el tiempo, pudiendo ser objeto de innumerables lavados y lejíados y ofreciendo una enorme resistencia al desgaste y a los abrasivos. Por otra parte, su colocación es muy sencilla sobre un soporte revocado, e incluso sobre otra clase de recubrimientos o revestimientos.
Existen ciertas pinturas que admiten perfectamente la sobreposición de un alicatado, siempre y cuando no den muestras de una falsa adhesión al soporte o se hallen en mal estado (por ejemplo, las pinturas plásticas y sintéticas). En cambio, las pinturas al temple, los encalados y otra clase de pinturas de baja calidad se tendrán que eliminar, y dejar la pared en buenas condiciones, antes de colocar sobre ella un alicatado de azulejos.
En la actualidad, particularmente en algunos países en donde la fabricación de azulejos es rara o deficiente y se tiene que recurrir a la importación, han aparecido baldosas plásticas que imitan a los azulejos y que precisan para su fijación un adhesivo en lugar de un aglomerante que es el material típico para recibir los azulejos.
Los aglomerantes que se emplean para colocar los azulejos son muy específicos y consisten especialmente en una mezcla de yeso con un adhesivo incorporado. También pueden recibirse los azulejos con un mortero de cemento y cal, tal cual se hacía antiguamente, pero este trabajo, ya muy raro, no es el más aconsejable para un aficionado que, con los productos que ahora puede hallar en el mercado, podrá realizar cualquier alicatado de una manera muy sencilla.
Contrariamente a lo usual en las baldosas que se remojan generalmente antes de proceder a su fijación con el aglomerante, los azulejos se usan en seco. Pueden usarse dos sistemas, según la clase de producto empleado. Realizando una especie de toques en el dorso de la baldosa (es decir, no rellenándola toda con el aglomerante), o bien esparciendo por la pared el aglomerante y luego pasando por encima de la superficie ya preparada un peine (que se vende con la masilla o que nosotros podremos improvisar a base de clavar una serie de clavos en un taco de madera). Con este tipo de masilla no solamente se puede alicatar una pared revocada, sino también hacerlo sobre un alicatado existente, con lo que nos evitamos el trabajo de arranque del mismo con todas las secuelas de polvo y derribo resultantes.
El único problema serio que ofrece la colocación de un alicatado para un aficionado es el corte y ajuste de las baldosas al llegar a los extremos de la superficie, o para recibir en su seno algunos cuerpos empotrados o a mitad salientes de la pared. Ahora bien, esta dificultad si bien exige atención y cuidado en el caso de tenerlo que realizar con herramientas primarias, queda completamente obviada si se dispone de una herramienta especial, cuyo coste queda sobradamente compensado en el caso de tener que colocar solamente un par de metros cuadrados, ya que se evitan por completo los estropicios que inevitablemente se producen cuando uno no está ducho en la tarea.
Hay que tener presente que los azulejos, debido a su capa de vidriado exterior, se comportan prácticamente como el cristal. Por tanto, si se dispone de una herramienta dura y afilada capaz de rayar perfectamente dicha superficie exterior, con un golpe seco sobre la incisión, el azulejo se parte limpiamente. Herramientas de esta clase serán las de acero especial (widia, al carburo, al zirconio, etcétera), de las que a lo mejor ya se dispone para otros menesteres (por ejemplo, las brocas de widia para taladrar en paredes pétreas). Los agujeros y taladros pueden realizarse también con esta última clase de brocas, tanto si se trata de una chicharra manual como de una máquina eléctrica. Por lo que atañe a la realización de recortes en ángulo o círculos de diámetro importante, pueden llevarse a cabo a base de efectuar sucesivos taladrados que sigan el contorno de lo que se tiene que recortar, y, una vez desprendida la parte que se tiene que eliminar, pulir los cantos con una escofina de grano fino, o bien con una lima basta. Este mismo procedimiento será aplicable para efectuar romos en cada esquina de las baldosas que se tengan que reunir a inglete.
Contrariamente a lo que ocurre con los materiales pétreos que deben ser recibidos con cemento u otro material hidráulico, los azulejos se colocan secos si se utilizan cementos cola.
Los azulejos actuales son de un espesor menos considerable que los antiguos, y asimismo son de dimensiones regulares, cosa que facilita en gran manera el trabajo, pues con los azulejos gruesos se tiene que estar corrigiendo durante su colocación las diferencias dimensionales que, aunque muy leves, acaban siendo Considerables al cubrir una superficie importante

jueves, 6 de noviembre de 2014

Igualación de Revocos: Grietas y desigualdades

Tanto en casas nuevas como en viejas suele ser corriente la aparición de grietas y fisuras que de una manera más o menos manifiesta vemos en los techos y en las paredes. Salvo casos graves en que el resquebrajamiento va en aumento y adquiere proporciones alarmantes, estas rajas no encierran ningún peligro que amenace la construcción: son la forma aparente en que se traduce el asentamiento y consolidación del edificio. Pero, a pesar de esta ausencia de peligro, las grietas y rajas nos dan motivos de preocupación por lo que desentonan y afean en plena pared lisa o formando como una telaraña en el techo. Es natural, pues, que deseemos disimularlas o hacer que desaparezcan, especialmente cuando se trata de volver a pintar o a empapelar.Loable propósito que, desgraciadamente, muchas veces estará condenado al fracaso, pues la raja volverá a aparecer al cabo de un período de tiempo más o menos largo, ya que pretender unir con un aglomerante o una masilla una raja ocasionada por la presión de millares de kilos, es casi como pretender apuntalar con una cuña de madera todo un edificio.Por lo tanto, más que querer corregir el daño, lo que debemos intentar es lograr que desaparezca aparentemente y no afee todo un lienzo de pared o una esquina del techo.Conocemos algunos procedimientos antiguos que pueden servir para lograr esta disimulación y que podremos aplicar con cierto éxito. Pero ahora disponemos también de otros recursos que podrán proporcionarnos una casi absoluta seguridad de ocultación de las grietas: las masillas elásticas. 


PROCEDIMIENTOS TRADICIONALES

Revoco en Reformas Madrid

El primero y más deficiente de los sistemas es el simple rellenado de la raja con yeso. Este método tiene el inconveniente de que el nuevo yeso que aportaremos no acaba nunca de fraguar con el antiguo usado de la obra, especialmente por haberse depositado polvo en los intersticios de la grieta, así como condensaciones de vapores de agua impregnadas de partículas y mugre. Esto hace que se produzca un rechazo al nuevo yeso aportado. Por ello, y para contrarrestar sus efectos, es recomendable abrir más la raja (mediante un cuchillo o una rasqueta) y poner al descubierto una parte limpia y sana del escayolado.
Tal como ocurre con los adhesivos antes de rellenar una grieta con una masilla, es preciso limpiar los labios de la grieta y recuperar la textura original del material que debe recibir la junta.
Realizado este trabajo previo y fundamental, se remojará reiteradamente toda la raja con un pincel mojado con agua. A continuación se procederá al rellenado con yeso recién preparado.
Una vez fraguado el yeso de relleno, se podrá lijar y homogeneizar la pared o techo para que pueda recibir los acabados posteriores de pintura o empapelado.
Pero tal cual se ha dicho, no hay que poner demasiadas esperanzas en esto, y lo más probable es que al cabo de cierto tiempo vuelva a aparecer la raja, aunque quizá con menos importancia que antes.
Los profesionales complementaban este trabajo con un recurso que, si bien no corregía totalmente la raja, sí solía cubrir las apariencias, es decir, esconderla debajo de un recubrimiento.
Para este recubrimiento se empleaba un tejido ralo y dotado de cierta elasticidad que, al recibir las tensiones de ambos lados de la raja, no hendiera. Este tejido estaba tipificado por la tarlatana o gasa. Para colocarla, se impregnaba con cola y se aplicaba sobre todo a la extensión de la grieta, cubriendo unos cuantos centímetros á una y otra parte de la fenda. Por supuesto, dicha grieta se había rellenado previamente tal cual ya se ha indicado, y además había sido recubierta (una vez seco el aglomerado) con una capa de cola.
Este sistema resultaba muy eficaz cuando se empleaban pinturas relativamente elásticas y para soporte de empapelados. Naturalmente, las pinturas, al resecarse con el tiempo y perder su elasticidad, era muy fácil que traslucieran el movimiento reaparecido del agrietado. Las pinturas plásticas, a causa de que conservan mucho más tiempo su elasticidad, son el mejor recubrimiento de una raja.
Actualmente, para lograr una buena disimulación de una raja, se emplean con éxito las masillas elásticas que permanecen siempre en este estado y que se amoldan a todos los recovecos y grietas. Son unas masillas análogas a las que se emplean para las juntas de acristalados de carrocería y se venden en tiras de un grosor de 6 ó 10 mm. El fideo puede adelgazarse tomándolo entre las palmas de las manos e imprimiendo un movimiento de vaivén con ellas. La aplicación de la masilla se realiza con una espátula o una rasqueta de pintor.

Siempre es recomendable, para facilitar la adhesión de la masilla, practicar la antigua y eficaz operación de abrir más las grieta para eliminar la mugre del interior. Las grietas que se producen en edificios difícilmente se subsanan por un simple masillado. Al cabo de poco tiempo vuelven a hacer su aparición resquebrajando la pintura, cualquiera que sea la clase que se haya aplicado, e, incluso,
rasgando según qué clase de papel de pared, si no posee condiciones de elasticidad. Sin que ello suponga una total garantía de desaparición completa, es preciso proceder a un trabajo que generalmente se hace cuando se preparan las paredes para un nuevo recubrimiento con pintura o para otro empapelado.
Una vez lavada la pared y detectada claramente la extensión de la raja conviene agrandar la misma para lograr recuperar el yeso del revoco en todas sus cualidades de agarre, cosa que no se lograría si no se procediera a esta operación elemental, ya que el polvo y la mugre que se han ido depositando en el interior de la grieta, repelerían a aportación del nuevo material de relleno.


RELLENO DE UNA GRIETA CON MASILLA ELÁSTICA

Grietas en Reformas Madrid

Esta operación se realiza con la rasqueta de pintor o, en su defecto, con un paletín, un cincel plano o un destornillador.
A continuación se prepara una masilla hecha a base de yeso de escayola y cola de metilcelulosa (la que se suele emplear para el empapelado y que tiene una apariencia de sémola y que se disuelve en agua fría).
Lo interesante es obtener una cola espesa, para lo cual no se tendrá que diluir en las proporciones indicadas para el empapelado sino doblando las proporciones de cola, según las indicaciones contenidas en el sobre. El empleo de la cola de metilcelulosa sobresaturada no corre el riesgo como el que tenían las antiguas colas glutinosas de carnaza o de pieles, de que dé lugar a un cuarteamiento de la masilla.
Preparada la masilla se humedecerá copiosamente la raja abierta en la pared con ayuda de una brocha o de un pincel.
Sin esperar demasiado a que la humedad vaya empapándose en el yeso del revoco se procederá a aplicar la masilla con ayuda de una rasqueta o espátula, actuando con movimientos de vaivén y apretujando la masilla para que cale en el interior de la raja. Se deja secar la masilla aportada (unas veinticuatro horas) y luego se lija la superficie hasta obtener una regularización de la misma.